El clima ya es una variable empresarial
Actualizado: hace 2 días
Durante mucho tiempo, se habló de sostenibilidad como un tema separado de la estrategia. Eso está cambiando. Cuando el clima afecta el agua, la agricultura, la energía, los alimentos, las cadenas de suministro o la infraestructura, deja de ser solamente un asunto ambiental. Se convierte en una variable de negocio. El IDEAM ha advertido sobre posibles disminuciones de caudales y niveles bajos en embalses, afectaciones al abastecimiento humano, agricultura y generación hidroeléctrica, además de mayores riesgos de incendios y presión sobre servicios públicos. (Idea M)
La pregunta para un gerente no debería ser: “¿Qué va a pasar con El Niño?” Debería ser:
“¿Qué parte de mi operación es vulnerable si este escenario se mantiene?”
Ahí comienza la gestión estratégica.
Pero el clima no es el único cambio
La economía también está enviando señales. El DANE reportó que el PIB colombiano creció 3,5 % en el segundo trimestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025. Entre los sectores con mayor crecimiento estuvieron administración pública, educación y salud, con 10 %, y actividades artísticas, de entretenimiento y otros servicios, con 9,5 %. Comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida crecieron 2,2 %. (DANE)
¿La lectura empresarial? No basta con decir: “La economía está creciendo.” Hay que preguntar:
¿Dónde está creciendo?
¿Qué sectores están impulsando ese crecimiento?
¿Qué está pasando con nuestros clientes?
¿Qué está pasando con nuestros costos?
¿Qué oportunidades están apareciendo?
¿Qué riesgos están creciendo al mismo tiempo?
El dato no reemplaza la estrategia. La alimenta.
La empresa que solamente mira sus indicadores puede llegar tarde
Imagine una compañía donde las ventas todavía están bien. El gerente está tranquilo. Pero al mismo tiempo:
Aumenta la rotación del talento.
Suben los costos logísticos.
Aparecen problemas de abastecimiento.
Cambia el comportamiento del consumidor.
Aumenta la temperatura en las zonas donde opera.
Algunos proveedores comienzan a tener dificultades.
Los jóvenes que llegan a la organización esperan algo diferente.
El territorio empieza a mostrar nuevas tensiones.
Ningún indicador aislado necesariamente genera una alarma. Pero todos juntos cuentan una historia. Ahí está uno de los grandes desafíos del liderazgo empresarial actual: ### aprender a conectar las señales.
El dato necesita contexto
Un indicador nos muestra una parte de la realidad. Pero la realidad es más grande que el indicador. Si aumenta la rotación, necesitamos conversar con las personas. Si disminuyen las ventas, necesitamos entender al cliente. Si aumenta el ausentismo, necesitamos mirar las condiciones de trabajo. Si suben los costos, necesitamos revisar toda la cadena. Si disminuye la productividad, necesitamos preguntarnos qué está pasando realmente. Por eso, el gerente del futuro tendrá que moverse constantemente entre dos mundos: ### los datos y las personas.
Los datos ayudan a identificar. Las personas ayudan a comprender. Y la estrategia conecta ambos.
La dimensión psicosocial también importa
Hay otra realidad que las empresas no pueden ignorar. Las personas no dejan sus preocupaciones en la puerta de la oficina. Una crisis económica. Una emergencia climática. La inseguridad. La incertidumbre. Los cambios familiares. La presión financiera. La sobrecarga digital. La preocupación por el futuro. Todo eso puede afectar la manera en que una persona trabaja, decide, se relaciona y lidera. Por eso, una empresa que quiere ser sostenible no puede mirar solamente su EBITDA. También necesita preguntarse:
¿Cómo están las personas que hacen posible nuestros resultados?
No para convertir la empresa en otra cosa. Sino porque el bienestar, la confianza y la capacidad de las personas también son activos estratégicos.
Esto aplica a todos los negocios
Y aquí está quizás la idea central de este artículo. No importa si usted dirige:
una microempresa, una pyme, una gran compañía, una finca, un comercio, una industria, una empresa de servicios, un restaurante, un hotel, una institución educativa o una startup. La escala puede ser diferente. La exposición al entorno existe para todos. La diferencia está en qué tan preparados estamos para leerla. Una pequeña empresa puede tener una gran capacidad de adaptación. Una gran empresa puede tener muchos recursos, pero también mayor complejidad. Una empresa familiar puede conocer profundamente su territorio. Una multinacional puede tener sofisticados sistemas de información. Ninguna tiene todas las respuestas. Pero todas pueden desarrollar una capacidad fundamental: anticiparse.
El nuevo tablero de un gerente
Quizás ha llegado el momento de ampliar el tablero tradicional. No para tener cien indicadores. Sino para mirar cinco dimensiones:
1. Negocio
Ventas, costos, rentabilidad, clientes y mercado.
2. Personas
Talento, liderazgo, confianza, rotación y capacidades.
3. Territorio
Infraestructura, comunidades, proveedores y condiciones locales.
4. Entorno
Clima, regulación, tecnología, economía y geopolítica.
5. Propósito
Impacto social, ambiental y coherencia cultural.
Cuando estas cinco dimensiones conversan, la empresa comienza a tener una mirada más completa.
Tres decisiones para los líderes colombianos
1. Cree su radar de realidad
Una vez al mes, pregunte a su equipo:
¿Qué está cambiando afuera que podría afectar nuestro negocio?
No solamente pregunte a finanzas. Escuche operaciones, talento humano, comercial, tecnología, proveedores y personas que conocen el territorio.
2. Convierta los datos en decisiones
No se quede en: “La rotación subió.” Pregunte: ¿Por qué? No se quede en: “Los costos aumentaron.” Pregunte: ¿Qué está cambiando en nuestra cadena? No se quede en: “Las ventas crecieron.” Pregunte: ¿Qué comportamiento del mercado explica ese crecimiento? Un dato que no genera una conversación puede terminar siendo simplemente un número bonito en una presentación.
3. Prepare tres escenarios
No intente adivinar el futuro. Prepárese para él. Pregunte:
¿Qué pasa si el escenario mejora?
¿Qué pasa si permanece igual?
¿Qué pasa si empeora?
Y después:
¿Qué capacidades necesitamos para responder en cada escenario?
Ahí comienza la verdadera resiliencia empresarial.
El día que la tierra se movió
Cuando la tierra se mueve, nadie pregunta primero por el informe mensual. Primero se pregunta: ¿Están bien las personas? Después: ¿Qué pasó? Luego: ¿Qué necesitamos? Y finalmente: ¿Cómo reconstruimos? Quizás ese mismo orden tenga mucho que enseñarnos sobre liderazgo. Primero las personas. Después comprender la realidad. Luego priorizar. Y finalmente actuar. Porque una empresa preparada no es aquella que nunca enfrenta cambios. Es aquella que puede responder sin perder su rumbo cuando el entorno cambia.
La conciencia también es estrategia
Ser consciente de la realidad no significa vivir preocupado. Significa dejar de tomar decisiones desconectadas del contexto. Significa mirar el dato, pero también preguntar qué hay detrás. Significa entender el clima como una variable económica. La salud de las personas como una variable de productividad. El territorio como una variable estratégica. La confianza como un activo. La cultura como una capacidad competitiva. Y la incertidumbre como una condición permanente de la gestión.
La pregunta para los empresarios
Quiero cerrar con una pregunta que puede llevarse a su próxima reunión de gerencia:
¿Qué señal está mostrando hoy la realidad colombiana que todavía no hemos convertido en una decisión empresarial?
Puede estar en el clima. En sus clientes. En sus trabajadores. En sus proveedores. En su territorio. En la tecnología. En los costos. O incluso en algo que todavía no aparece en ningún indicador. Porque quizás la próxima ventaja competitiva no estará en tener más datos. Estará en saber conectar los datos con la realidad y convertir esa lectura en decisiones oportunas. La tierra no tiene que volver a moverse para que aprendamos a prepararnos. El movimiento ya está ocurriendo. La pregunta es:
¿Lo estamos viendo?
Grupo Richten
Liderazgo con sentido humano. Cultura con visión estratégica. Decisiones que conectan empresa, personas y territorio.




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